El miércoles 23 de septiembre, se ha realizado en la Asociación un acto muy importante que nos invita a la reflexión.
Los familiares de tres personas que acuden al centro diariamente han participado en una entrevista para dar a conocer cómo ha cambiado su vida desde que conviven con una persona con Alzheimer y cómo les ha ayudado el centro en su día a día.
Aunque estas tres personas tienen algo en común, que es un familiar con Alzheimer, sus experiencias no son iguales; cada uno de ellos ha vivido la enfermedad de manera distinta, y en etapas vitales diferentes.
Para empezar, Boni nos cuenta los cambios que empezó a notar en su mujer, actitudes que no había tenido antes y que no eran propias de ella; también expresa que fue duro tomar la decisión de traerla al centro, sentía que la estaba abandonando. Mercedes, por su parte, nos cuenta el cambio que ha notado a mejor en su madre desde que acude al centro, está acompañada y entretenida. Por último, José Antonio expresa cómo su mujer se resistía al principio a venir, pero siente que se ha adaptado muy bien y ahora tiene ganas de acudir.
Coinciden en que desde que su familiar comenzó a acudir al centro están mucho mejor, notan que están más animados, tienen una rutina y no se pasan todo el día en casa; incluso los fines de semana echan en falta asistir al centro. También les ha ayudado a ellos mismos a asumir su nueva realidad y a tener más tiempo para poder seguir realizando las tareas que realizaban habitualmente.
Sus declaraciones invitan a reflexionar sobre cómo la enfermedad del Alzheimer afecta de forma diferente no solo a la persona que la padece, sino también a su entorno más cercano; además, la importancia del apoyo institucional y profesional para garantizar que ambas partes mantengan la mayor normalidad posible en su vida cotidiana.
